Estudios muestran que los usuarios aceptan mejor dispositivos con estética moderna que los tradicionales cargados de simbolismo de discapacidad (como un bastón tradicional), concluyendo que la estética influye directamente en la adopción o abandono del dispositivo (Pubed).
- Se ha reflejado que las ayudas visualmente atractivas reducen la incomodidad social. Algunos usuarios aceptan ser vistos si el dispositivo es moderno o elegante (SpringerLink).
La personalización potencia la participación y sociabilidad
Proyectos en residencias de larga estancia mostraron que decorar y personalizar los andadores fomenta la interacción social, la autoestima y el sentido de identidad de los residentes (Journal of Long-Term Care).
La apariencia impacta la intención de uso en contextos sociales
En Taiwán, personas mayores evitaban usar ayudas para la movilidad por miedo a parecer «dependientes». Se destaca que un diseño bien cuidado puede mitigar esa percepción negativa, mejorando la predisposición a utilizarlas (PMC).
En Hong Kong, se observó que más del 50 % de las personas prefieren bastones que no parezcan médicos —como paraguas o bastones de senderismo— indicando una clara preferencia estética para reducir el estigma (PubMed).
La estética mejora la percepción de usabilidad
El llamado efecto estética‑usabilidad demuestra que los diseños atractivos son percibidos como más intuitivos y fáciles de usar, incluso si su funcionalidad es idéntica a otros menos visualmente atractivos (Wikipedia).
Reduce el estigma
Mejora la autoestima
Fomenta la sociabilidad
Aumenta la predisposición a usar el dispositivo
Mejora la percepción de su facilidad de uso
Por eso, haciendo honor a nuestro eslogan «Marcamos la diferencia», el principal objetivo de todo el equipo es que cada uno de los productos que salga de nuestras instalaciones empodere a los usuarios, no solo físicamente, sino también emocionalmente y socialmente.
Andadores
progresivos y ligeros OGI PRO I